Las cebras son difíciles de detectar para los leones debido a su pelaje con rayas, el cual se confunde con el entorno. Los leones tienen visión en blanco y negro y les cuesta distinguir a una cebra individual entre el grupo. Como resultado, los primeros ataques de los leones rara vez tienen éxito y deben intentar cazar a la cebra varias veces, dándole oportunidad de escapar.