Este documento discute la teoría económica detrás de la educación y la necesidad de intervención estatal. Explica que la educación es una inversión en capital humano que genera mayores salarios futuros. Sin embargo, existen fallas de mercado como externalidades y aversión al riesgo que justifican el apoyo estatal. También analiza mecanismos para mejorar la eficiencia como la "voz" de los ciudadanos y la "salida" a través de opciones educativas. Finalmente, argumenta a favor de recursos educativos