Las fuerzas siempre ocurren en pares iguales en magnitud e intensidad pero opuestas en dirección. Por ejemplo, cuando un hombre empuja un carro, el hombre aplica una fuerza sobre el carro y el carro aplica una fuerza igual pero opuesta sobre el hombre. Otra instancia es cuando caminamos, aplicamos una fuerza hacia atrás con los pies que es contrarrestada por la fuerza de fricción del suelo.