Un terremoto se define como la liberación súbita de energía producida por la Tierra en forma de ondas elásticas que agitan la superficie y pueden causar daños. Ocurren con más frecuencia a lo largo del Cinturón de Fuego del Pacífico y en las fronteras de placas tectónicas, donde se ubican el 80-85% de los terremotos y erupciones volcánicas del mundo. Los sismos están relacionados con el movimiento de placas y pueden provocar erupciones volcánicas.