El documento resume la década de violencia en el Perú entre 1980 y 2000. Menciona que más de 40,000 personas murieron de forma violenta y 6,000 desaparecieron durante este periodo. El principal responsable fue el grupo terrorista Sendero Luminoso, responsable del 54% de las muertes. El gobierno peruano no estuvo preparado para enfrentar el conflicto y cometió graves violaciones a los derechos humanos. La población campesina fue la principal víctima de la violencia.