La cultura Tiahuanaco se desarrolló en el altiplano boliviano entre el 1580 a.C. y 1187 d.C. y se caracterizaba por su agricultura, ganadería de llamas, y artesanías textiles y cerámicas. Adoraban a deidades como el dios Viracocha y realizaban rituales que incluían el consumo de sustancias alucinógenas. Se organizaban en una sociedad jerárquica dividida en tres clases sociales y gobernada de forma teocrática.