La ontología griega consideraba al ser como una composición de cuerpo y alma, destacándose los pensamientos de Platón y Aristóteles. La ontología medieval se derivó de los estudios de la física y el universo de la época, tratando de explicar aspectos del hombre y su entorno. La ontología moderna estuvo influenciada por avances científicos y surgió el cartesianismo, enfocándose en la razón, conciencia y problemas de la verdad.