El nuevo gobierno de España se enfrenta a altos niveles de desempleo (21.52%) y una economía estancada. La economía española ha sufrido varias crisis recientes incluyendo una crisis financiera internacional, una crisis del modelo productivo basado en la construcción, y una crisis de la deuda soberana. El principal desafío del gobierno es reactivar la economía y reducir la deuda mientras aplica nuevos recortes presupuestarios.