El documento aborda el trabajo social y comunitario desde una perspectiva de desarrollo sostenible, destacando su evolución desde la asistencia social hacia un enfoque de autodesarrollo y transformación social. Se describen las fases del desarrollo comunitario, incluyendo la recolección de información, diagnóstico, planificación, ejecución y evaluación, además de los objetivos del trabajador social en la mejora de la calidad de vida y la participación activa de la comunidad. El trabajo social comunitario se presenta como un proceso de transformación diseñado y evaluado por la propia comunidad para alcanzar metas colectivas.