La biotecnología agrícola utiliza organismos vivos para mejorar cultivos y desarrollar microorganismos, con técnicas modernas como la ingeniería genética y el cultivo de tejidos. En Colombia, se han aprobado cultivos genéticamente modificados desde 2002, comenzando con el clavel azul y seguido por el algodón y el maíz GM. Estas tecnologías permiten la modificación genética de plantas para crear organismos transgénicos con características deseadas.