La crisis económica internacional, exacerbada por la pandemia de COVID-19, ha resultado en despidos masivos y una creciente insatisfacción entre los trabajadores. A pesar de algunos esfuerzos del gobierno de AMLO para implementar reformas, la falta de un verdadero programa de cambio y la cooptación del descontento por parte de partidos tradicionales ha dificultado la construcción de un partido de trabajadores independiente en México. La necesidad de una política de independencia de clase y una respuesta organizada a las demandas laborales y sociales se hace cada vez más urgente en el contexto actual.