El trastorno esquizofreniforme se caracteriza por presentar los mismos síntomas que la esquizofrenia pero por un periodo menor de entre 1 y 6 meses, sin deterioro social o laboral. Las características esenciales son idénticas a la esquizofrenia excepto por la duración más corta de la enfermedad y la ausencia de discapacidad. Afecta por igual a hombres y mujeres y su incidencia es menor que la esquizofrenia.