La industria de la televisión se está adaptando a la disponibilidad de contenido en múltiples plataformas como computadores, tablets y smartphones. Algunas compañías ofrecen el contenido en estas plataformas sin cobro adicional, mientras que otras creen que los consumidores están dispuestos a pagar por contenido valioso donde quiera que lo vean. No existe consenso sobre si se debe cobrar o no por el contenido disponible en diferentes dispositivos.