La percepción se produce cuando somos capaces de identificar imágenes y su significado, permitiéndonos interpretar la información a través de los sentidos. El cerebro prioriza las imágenes y establece relaciones entre las formas basadas en su proximidad, semejanza, continuidad, homogeneidad y contraste con el entorno. Estas relaciones ayudan a nuestro cerebro a seleccionar y organizar la información durante el proceso de percepción.