Este documento describe diferentes indicadores de espacio que pueden usarse para introducir la tridimensionalidad en una superficie bidimensional. Estos indicadores incluyen la superposición, transparencia, contraste de tamaño, contraste de cálido y frío, contraste de claro y oscuro, y movimiento diagonal. Cada uno de estos recursos ópticos aprovecha efectos psicológicos como la opacidad, transparencia, tamaño, temperatura del color o contraste de valor para generar la percepción de profundidad espacial en una imagen bidimensional