Este documento discute la doctrina del uti possidetis juris y su aplicación en América Latina para resolver disputas fronterizas. Explica que Colombia ha reconocido y aplicado esta doctrina desde 1819 para establecer sus límites territoriales de acuerdo con los títulos jurídicos heredados de España. Además, la Corte Internacional de Justicia ha confirmado en varias decisiones la vigencia del uti possidetis juris como principio de derecho internacional.