La valoración contingente es un método utilizado para medir la disposición a pagar de las personas por situaciones hipotéticas, particularmente para evaluar valores de no uso de recursos como el agua. Este enfoque es crucial en la evaluación de proyectos públicos, especialmente cuando no existen mercados directos, y puede influir en decisiones sobre tarifas y políticas ambientales. Sin embargo, su uso enfrenta controversias debido a la variabilidad de respuestas y la interpretación de los resultados en contextos económicos y sociales.