La mordedura de serpientes puede inocular un veneno que causa efectos sistémicos o locales dependiendo de la familia de serpiente. Los síntomas pueden incluir dolor, hinchazón, necrosis, parálisis y falla de órganos. Se recomienda tratar la herida, aplicar suero antiveneno de forma intravenosa y mantener estables los signos vitales del paciente hasta que reciba atención médica especializada.