Este documento define los verbos regulares e irregulares en español. Los verbos regulares mantienen la misma raíz en todas sus formas, mientras que los verbos irregulares cambian su raíz en algunas formas. Algunos ejemplos de verbos regulares son trabajar y beber, mientras que contar y oler son irregulares. Aunque los verbos irregulares son más difíciles de conjugar, la irregularidad añade riqueza y complejidad a los idiomas.