El sistema de complemento está constituido por unas 30 proteínas y fragmentos presentes en el suero sanguíneo que se activan secuencialmente para destruir células diana e inducir inflamación. Se activa por tres vías: la clásica iniciada por inmunocomplejos, la alternativa iniciada por polisacáridos bacterianos, y una tercera vía no mencionada. Algunos factores del complemento son enzimas que se fragmentan durante la activación, generando péptidos con funciones inflamatorias.