Este documento discute los beneficios y desventajas de los videojuegos educativos y no educativos. Señala que los videojuegos educativos pueden mejorar el aprendizaje y desarrollo, mientras que los no educativos pueden fomentar la violencia y problemas de salud. También analiza varios mitos sobre los efectos de los videojuegos, concluyendo que pasar más de dos horas jugando puede afectar negativamente el rendimiento escolar, las habilidades sociales y la salud de los niños.