Este documento describe la violencia de género como una violación de los derechos humanos y un problema de salud pública. Explica que la ONU y la OMS reconocen la violencia contra las mujeres como una violación de sus derechos y un problema de salud. También destaca que los servicios de salud desempeñan un papel clave en la detección temprana de la violencia de género y la coordinación de una respuesta multidisciplinaria.