Las vitaminas solubles en grasas como las vitaminas A, D, E y K se absorben generalmente de la dieta y se almacenan en el hígado y tejido adiposo. Estas vitaminas juegan un papel importante en procesos como la visión, formación ósea, función inmune y antioxidante. Una deficiencia puede afectar diversos sistemas como el óseo, nervioso y reproductivo.