El documento analiza la situación de la descentralización en Colombia, enfatizando la contradicción entre el voto caribe y su propuesta de autonomía regional frente a un gobierno centralista. A pesar de que la constitución de 1991 establece la descentralización, en la práctica se ha visto un debilitamiento de la autonomía de las entidades territoriales. Se concluye que la falta de claridad en las demandas de autonomía y las limitaciones legislativas perpetúan la desigualdad y el subdesarrollo en regiones como la costa caribe.