El documento describe la descentralización como un proceso político que transfiere poder a los gobiernos locales y ciudadanos para tomar decisiones e invertir recursos públicos de manera autónoma. Esto implica transferir competencias del gobierno central a gobiernos regionales y locales, otorgándoles patrimonio propio para gestionar de manera independiente. La descentralización busca mejorar la eficiencia y transparencia, permitiendo que las necesidades y preferencias locales sean escuchadas y resueltas.