El documento resume las ideas de Walter Benjamin sobre cómo la aparición de la fotografía y el cine cambiaron la naturaleza del arte y su percepción. Con las técnicas de reproducción, el arte perdió su carácter único e irrepetible. La fotografía disputó el rol de captar la realidad con la pintura de manera más efectiva. El cine se consideró un proceso más deshumanizado que el teatro, suprimiendo el aura tanto del actor como del personaje.