La web 2.0 representa la evolución de las aplicaciones tradicionales hacia una web más participativa y centrada en el usuario, que permite la entrada y contribución de cualquier persona. Algunas características clave son el uso de redes sociales, permitir que los usuarios controlen su información y facilitar la interacción a través de enlaces. Plataformas populares como Facebook, Flickr y Youtube ilustran estos conceptos.