INSTITUTO BIBLICO VIRTUAL
DESCUBRE LA BIBLIA

REFLEXIONES ANTE LA AGONIA DE MI MAMA
MEMORIAL TERE VILCHIS ARIAS
IMPARTIDO ...
Reflexiones ante la agonía de mi mamá

Memorial Tere Vilchis Arias

INDICE

A.

PREFACIO ....................................
Reflexiones ante la agonía de mi mamá

A.

Memorial Tere Vilchis Arias

PREFACIO

Cuando un ser amado sufre, nos puede res...
Reflexiones ante la agonía de mi mamá

B.

Memorial Tere Vilchis Arias

REFLEXIONES ANTE LA AGONIA DE MI MAMÁ

El propósit...
Reflexiones ante la agonía de mi mamá

Memorial Tere Vilchis Arias

memoria no sea ni el pretexto ni excusa para no implem...
Reflexiones ante la agonía de mi mamá

Memorial Tere Vilchis Arias

solidaridad y apoyo de personas en todas partes que no...
Reflexiones ante la agonía de mi mamá

Memorial Tere Vilchis Arias

semanas en el hospital la sacaron de ahí, pues decían ...
Reflexiones ante la agonía de mi mamá

Memorial Tere Vilchis Arias

estaba sucediendo, pues fue todo tan rápido que no lle...
Reflexiones ante la agonía de mi mamá

Memorial Tere Vilchis Arias

Mis dos horas de mayor aprendizaje
Así que pasé toda l...
Reflexiones ante la agonía de mi mamá

Memorial Tere Vilchis Arias

Hasta que después de esas 2 horas luchando y luchando ...
Reflexiones ante la agonía de mi mamá

Memorial Tere Vilchis Arias

Una de las áreas más débiles en mi carácter es la impa...
Reflexiones ante la agonía de mi mamá

Memorial Tere Vilchis Arias

momento exacto, cuándo es el segundo perfecto. A fin d...
Reflexiones ante la agonía de mi mamá

Memorial Tere Vilchis Arias

siquiera le gusta llevar reloj; es la antítesis mía, q...
Reflexiones ante la agonía de mi mamá

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sus manos y sus pies; de repente se transformó e inclu...
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Memorial Tere Vilchis Arias

Dios está en control
Así que al ver la mejoría impresi...
Reflexiones ante la agonía de mi mamá

Memorial Tere Vilchis Arias

ruego por mi familia en la fe para que todo esto me pu...
Reflexiones ante la agonía de mi mamá

Memorial Tere Vilchis Arias

testimonio para que sepan que si decidí quedarme en Is...
Reflexiones ante la agonía de mi mamá

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Mas ahora que ha muerto, ¿para qué he de ayunar? ¿Podr...
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legado que nos dio de servir y alegrar a los demás con...
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Reflexiones ante la agonia de mi mama

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Reflexiones personales antes de que mi mama se reuniera con su Salvador.
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  • Estimado Roeh Vilchez, reciba nuestras mas sencibles condolencias por la perdida tan grande que es una madre amorosa, hacemos oracion para que el Amo Ieshua le llene de su paz espiritual (shalom) tanto a usted como a sus familiares. Adelante a continuar en este peregrinaje que nos ha sido encomendado desde los Cielos, hacia el supremo llamamiento, y el ministerio que has recibido de los Cielos de anunciar las buenas noticias de Redencion en nuestro Amo Ieshua y la vida torah observante. Shalom alejem! Guardame una shaguarna!
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  • justo un hermoso aprendizaje despues de experimentar la perdida de mi cuñada mas amada, gracias Yosef x compartir lo que nuestro Señor te enseño.
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Reflexiones ante la agonia de mi mama

  1. 1. INSTITUTO BIBLICO VIRTUAL DESCUBRE LA BIBLIA REFLEXIONES ANTE LA AGONIA DE MI MAMA MEMORIAL TERE VILCHIS ARIAS IMPARTIDO POR YOSEF SANCHEZ VILCHIS AMISHAV MUNDIAL www.descubrelabiblia.org Los audios en mp3 de estas conferencias se pueden descargar en: https://soundcloud.com/amishav/reflexiones-ante-la-agonia-de http://www.youtube.com/watch?v=upiToii7QO0
  2. 2. Reflexiones ante la agonía de mi mamá Memorial Tere Vilchis Arias INDICE A. PREFACIO ..................................................................................................................................................... - 3 - B. REFLEXIONES ANTE LA AGONIA DE MI MAMÁ .................................................................................... - 4 EL PROPÓSITO DE ESTA GRABACIÓN ....................................................................................................................... - 4 LA SALUD DE MI MAMÁ SE DEBILITA.......................................................................................................................... - 6 MI VIAJE A MÉXICO................................................................................................................................................... - 7 MI REACCIÓN ANTE LA POSIBILIDAD DE SU MUERTE ................................................................................................ - 7 PRIMERA CONVERSACIÓN CON MI MAMÁ EN EL HOSPITAL....................................................................................... - 8 MIS DOS HORAS DE MAYOR APRENDIZAJE ............................................................................................................... - 9 DIOS ME ENSEÑÓ EN MEDIO DEL DOLOR Y SUFRIMIENTO ...................................................................................... - 10 DIOS ME DIO PAZ EN MEDIO DE LA PRUEBA ........................................................................................................... - 13 MI COMPROMISO ANTE DIOS.................................................................................................................................. - 14 DIOS ESTÁ EN CONTROL ........................................................................................................................................ - 15 LA GRAN LECCIÓN DE ESTA EXPERIENCIA.............................................................................................................. - 15 ORACIÓN DE GRATITUD POR LA PRUEBA ............................................................................................................... - 15 - C. MEMORIAL TERE VILCHIS ARIAS ...........................................................................................................- 16 BREVE RESEÑA BIOGRÁFICA .................................................................................................................................. - 16 ORACIÓN DE GRATITUD POR LA VIDA DE MI MAMÁ ................................................................................................. - 18 - Rev. 1 (Enero 2014) Página - 2 -
  3. 3. Reflexiones ante la agonía de mi mamá A. Memorial Tere Vilchis Arias PREFACIO Cuando un ser amado sufre, nos puede resultar muy difícil expresar en palabras lo que siente nuestro corazón. Tenemos miedo a decir algo inapropiado y a no ser de suficiente ayuda en medio de la prueba. Nos da miedo que nuestras palabras, lejos de traer consuelo y paz, resulten torpes e inútiles. Nos sentimos impotentes y superados ante nuestra propia incapacidad y con un cierto sentimiento de derrota “sólo” alcanzamos a elevar una oración a nuestro Padre; le pedimos a Él “que envíe a alguien” para dar las palabras de consuelo y ánimo que nosotros no sabemos encontrar. Tengo que reconocer que estos han sido muchos de mis sentimientos ante la agonía de la madre de Yosef. Mi corazón se entristeció ante la noticia y ante el dolor de un siervo de Dios al cual apreciamos y amamos en mi casa. Intercedimos en oración por él y su familia y sólo al cabo de unos días pude encontrar algunas palabras para enviarle. Pero fue al cabo de unos días cuando me vinieron dos textos de la Escritura, que a día de hoy se me hacen muy significativos. El primero de ellos me enseñaba cuál debía ser mi actitud ante el dolor de un ser amado: “Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran” (Romanos 12:15). Entendí que lejos de intentar buscar soluciones, que sólo correspondía a Dios tomar, sencillamente debía acompañar a los seres queridos en oración y llorando con ellos si era necesario. El segundo pasaje que me vino a la mente me enseñaba cuál es siempre la actitud de Dios ante nuestro dolor: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28). No había ninguna duda que el Señor cumpliría un propósito específico a través de esta experiencia. La transcripción de esta grabación es el testimonio más poderoso que podemos tener acerca de la forma en que el Señor ha acompañado a Yosef y a su madre a lo largo de esta prueba; y nos muestra hasta qué punto el Padre se le ha hecho visible, le ha acompañado y ha transformado esta experiencia dolorosa en victoria y enseñanza para su vida y la nuestra. Amado Yosef, gracias por compartir esta experiencia con nosotros. Números 6:24-26 24 Jehová te bendiga, y te guarde; 25 Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; 26 Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. Rev. 1 (Enero 2014) Página - 3 -
  4. 4. Reflexiones ante la agonía de mi mamá B. Memorial Tere Vilchis Arias REFLEXIONES ANTE LA AGONIA DE MI MAMÁ El propósito de esta grabación El propósito de hacer esta grabación es por tres razones: 1. Esta grabación es para mí. Tiene el propósito de recordarme en un futuro esta experiencia inigualable y maravillosa, aunque difícil y dolorosa, de estar con mi mamá, en lo que hasta el día de hoy llegué a considerar que quizás eran los últimos momentos de su vida en este mundo presente. Por supuesto sabemos que este mundo no es el fin, pero que quizás ésta sería la última vez que podría verla y animarla para prepararse en su encuentro con la eternidad y su Señor. Por esta razón decidí hacer el viaje a México, para estar con ella, pues según el panorama que me habían dado, podía estar viviendo sus últimos momentos. Y esto es lo que pensaba hasta el día de ayer por la noche (19 de diciembre de 2013), cuando tuve la oportunidad de quedarme en su habitación, estar al lado de su cama y tener una experiencia de aprendizaje que no quisiera olvidar nunca. Escuché de una manera tangible, palpable, cómo Dios me consoló, me habló y también cómo Dios me enseñó muchas cosas que yo quisiera que tuviera un efecto, no sólo emocional sino más profundo en mi vida; aunque pase mucho tiempo no quisiera olvidar todo lo que estuve aprendiendo. Por ello hago esta grabación primeramente para mí: para volverla a escuchar y no olvidar todo lo que aprendí, todos los compromisos que tomé, todos los votos que le hice al Señor en estas circunstancias. Para que cuando todo se normalice y la vida vuelva a su cauce yo no vuelva a caer en los mismos errores que he caído, al no haber pensado en estas cosas. Por algo entiendo que el rey Salomón dijera: Eclesiastés 7:1 Mejor es la buena fama que el buen ungüento; y mejor el día de la muerte que el día del nacimiento. Por lo menos es mejor el día en que uno se está preparando para la muerte; pues, aunque sabemos que no morimos, sino que dormimos, nos ayuda a reflexionar acerca de lo que verdaderamente importa y es valioso en la vida. Como les digo esta es la primera razón de la grabación: no olvidar esta experiencia y que mi Rev. 1 (Enero 2014) Página - 4 -
  5. 5. Reflexiones ante la agonía de mi mamá Memorial Tere Vilchis Arias memoria no sea ni el pretexto ni excusa para no implementar de manera perdurable todo lo que aprendí. 2. Para dejar un testimonio de esta vivencia a mi familia. Para mis hijos, hermanos, sobrinos y toda la familia que conoce a mi mamá y sabe lo que su vida representa y reconoce a mi mamá como el pilar que ha mantenido unida a la familia con su entusiasmo, con su búsqueda de mantenernos juntos y unidos, con su fe, positivismo y alegría. Y para estos momentos, en que vemos que esa alegría y entusiasmo de vivir se diluyó y se apagó por primera vez y el verlo nos causó un fuerte impacto a todos nosotros. Por esto quiero dejar esta grabación como legado y testimonio para que nunca olvidemos todo lo que representan estos momentos; y si el Señor decide llevársela o dejarla (que sea lo que Él decida y bendito sea el Señor por su decisión), pues podamos, ya sea ser consolados o hacer algo para buscar la mejor calidad de vida que podamos para ella, durante el tiempo que nos la conceda el Señor. 3. Para dejar un testimonio a mi familia en la fe. La tercera razón por la que hago esta grabación es pensando en todos aquellos familiares en la fe, mi familia espiritual. Por todos aquellos con los que he compartido el mensaje durante todos estos años. Sabemos que el ser familia en la fe es como si fuera la familia biológica; y a fin de cuentas creo que en gran manera lo somos porque no me queda la menos duda que si le pertenecemos a Cristo se cumplen las palabras de Pablo: Gálatas 3:29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa. Ahora más que nunca he comprobado que no sólo tengo una familia (que ya de por si era numerosa) sino que ahora tengo una familia mucho, mucho más numerosa en los 4 ángulos de la tierra; personas a las que incluso nunca he tenido la oportunidad de conocer físicamente y de abrazarles y estar juntos y conocerles; sé que algún día lo haré, pero a pesar de eso he recibido tantas muestras de cariño y de cuidado que me tienen sumamente agradecido y sorprendido; el recibir tantos mensajes de Rev. 1 (Enero 2014) Página - 5 -
  6. 6. Reflexiones ante la agonía de mi mamá Memorial Tere Vilchis Arias solidaridad y apoyo de personas en todas partes que nos dicen que están orando e intercediendo y hacen que sinceramente lo note y perciba en el ambiente espiritual que se está dando en esa habitación de hospital donde mi mamá está luchando por su vida; aún mis hermanos, aquellos que aparentemente no son tan sensibles a los temas espirituales, saben que se está llevando a cabo una lucha espiritual. Esta grabación es un testimonio de gratitud a toda mi familia espiritual que nos ha tenido presentes en sus oraciones, para informarles y no sólo esto sino que para que estas palabras y esta reflexión (que no me queda duda que han venido de Dios en estos tiempos) puedan también animar y consolar a aquellos que están pasando por una circunstancia similar o que en el futuro también tengan que ser probados y pasar por una situación de este tipo; y aunque no pasen por una experiencia como esta, que simplemente sea una manera de apreciar y valorar a los seres queridos mientras aún podemos disfrutarlos. La salud de mi mamá se debilita Quiero pasar a expresar lo que he estado experimentando desde mi llegada a México. Esta no es ni siquiera una grabación formal o preparada, sino una simple charla personal de lo que pasó desde que llegué a la ciudad de México para estar con mi mami. Mi mamá, hasta el último año, siempre había sido una persona bastante saludable; gracias a Dios nunca había tenido mayores problemas en su salud, hasta esta ocasión, lo cual nos tiene bastante sorprendidos, sobre todo por la premura y lo rápido en que todo se dio todo. La verdad es que no esperábamos que todo sucediera tan rápido (ni siquiera lo teníamos contemplado). Hace unos nueve meses, cuando nosotros nos fuimos a Israel, yo la dejé bastante bien; realmente en esa época quien nos estaba preocupando más en su salud era mi papá; mi mamá estaba bastante bien a pesar de su edad (84 años); incluso le habían hecho exámenes médicos y todo y sólo salían pequeñas molestias por la edad, nada serio. Pero del mes pasado hacia acá la tuvieron que internar, pasaron los días y semanas y seguía hospitalizada por problemas renales. Empezó a retener líquidos y sus piernas y manos se empezaron a inflamar. Pude hacer una video llamada y al verla me impactó muchísimo, porque de cómo yo la dejé a como la estaba viendo pude darme cuenta de cómo se deterioró su apariencia de una manera impresionante. Pero tras estar tres Rev. 1 (Enero 2014) Página - 6 -
  7. 7. Reflexiones ante la agonía de mi mamá Memorial Tere Vilchis Arias semanas en el hospital la sacaron de ahí, pues decían que en realidad la situación que estaba viviendo era crónica y estaría mejor en su casa. Además mi mamá quiso salir, lo cual demostró ser un error (mis hermanos y mi mamá no pensaron en todas las implicaciones que supondría tenerla en casa, pues no se imaginaron que su cuerpo tuviera tal deterioro que no podía ni caminar; de manera que la tenían que cargar literalmente para llevarla a su habitación); en estos momentos nos dimos cuenta de cuán inexpertos somos ante situaciones así y de lo poco preparados que estamos para afrontarlas. Fue una experiencia muy traumática transportarla del hospital a casa y no duró mucho, pues su situación se complicó y la tuvieron que volver al hospital de emergencia. Fue en este momento en que recibí una llamada de mi cuñada, bastante asustada, y por mi percepción de cómo la oí llegué a pensar que no me quería decir que mi mamá ya había muerto. Mi viaje a México Tomé la decisión de hacer el viaje y al cabo de unas horas volví a llamar para preguntar cómo seguía: la habían llevado de nuevo a urgencias, pero ya estaba estable y no era tan grave, así que decidí no salir hacia México al siguiente día. Sin embargo toda aquella noche estuve muy pensativo y con mucha preocupación sobre qué hacer: si esperar o hacer el viaje; finalmente lo que me llevó a tomar la decisión fue que tarde o temprano iba a tener que hacer este viaje y estar cerca de mis hermanos para servir de apoyo; y prefería hacerlo antes de que no hubiera manera ni siquiera de consolar y estar con mi mamá; prefería hacerlo teniendo la seguridad o buscando la posibilidad de estar con ella, animarla y consolarla, así que esto es lo que me llevó a hacer el viaje de emergencia. Fue bastante complicado, al ser temporada alta de diciembre; pero de manera milagrosa conseguí el pasaje, aunque a un precio muy exorbitante. Mi reacción ante la posibilidad de su muerte Al llegar a México me encontré con mis hermanos, obviamente muy preocupados, diciéndome que la situación estaba empeorando cada vez más. En estas condiciones todos reaccionamos de una manera difícil de explicar: realmente no captamos lo que Rev. 1 (Enero 2014) Página - 7 -
  8. 8. Reflexiones ante la agonía de mi mamá Memorial Tere Vilchis Arias estaba sucediendo, pues fue todo tan rápido que no llegamos a captar la dimensión de lo que estaba pasando; cuando empezamos a pensar que era algo definitivo y difícil fue cuando los médicos nos llamaron para decirnos que el estado de mi mamá cada vez se estaba deteriorando, que había tenido una hemorragia interna y estaba sufriendo (yo podía ver señales de mucho desgaste en ella, pues se estaba quejando mucho). Primera conversación con mi mamá en el hospital Así que los médicos nos dijeron que tendríamos que tomar la decisión, porque no iba a poder durar mucho tiempo con esas quejas y problemas de respiración; debíamos decidir si la intubábamos o no. Y estábamos pensando en ello, pensando en la mejor opción para no hacerla sufrir, cuando Dios me permitió hablar con ella y buscar su opinión en un momento así. Le dije: “Mami, estamos ante una decisión difícil. Los médicos quieren llevar a cabo un tratamiento en el cual ponerle respiración para que usted continúe. ¿Usted qué opina?” Ella, de una manera que me impactó muchísimo me respondió: “Por favor, yo ya estoy en paz con el Señor; yo me quiero ir con el Señor; por favor déjenme que me vaya con el Señor. Te encargo mucho a tus hermanos” Prácticamente se despidió de mí, diciéndome que quería que se terminara todo lo que estaba pasando. Estábamos ante esta situación (de gravedad físicamente hablando) cuando de repente ella empezó a pedirme que orara por ella; lo cual hicimos el día de ayer por la tarde todo el rato (19 de diciembre de 2013). Me dijo que quería prepararse para su encuentro con el Señor y así lo consideramos, pues los propios médicos nos dijeron que estaba a horas de morir (y así lo llegamos a considerar hasta el día de ayer). Así que decidí quedarme con ella (mis hermanos también me lo pidieron) por la cercanía y oportunidad de estar hablando de la Palabra y compartiendo con ella, y por todo el tiempo que había estado lejos. Rev. 1 (Enero 2014) Página - 8 -
  9. 9. Reflexiones ante la agonía de mi mamá Memorial Tere Vilchis Arias Mis dos horas de mayor aprendizaje Así que pasé toda la noche allí, al lado de su cama, y a partir de las 11 de la noche hasta la 1 de la mañana tuve dos horas de tanto aprendizaje, que todo lo que aprendí no lo quiero olvidar nunca. Este fue el momento en que mi mamá empezó literalmente a clamar a Dios para que la liberara y la llevara con Él; me empezó a suplicar que le pidiera a Dios que se fuera con Él. Y no era tanto por dolor (pues le preguntamos a los médicos si estaba teniendo dolor, y nos dijeron que estaba sedada). Vimos que su dolor era más de tipo emocional, pues le causaba mucha angustia ver a sus hijos preocupados por ella (su gran preocupación siempre fue ver a sus hijos preocupados). Me pedía que le diera la bendición, me encargaba a mis hermanos y literalmente se despedía de mí. Esos fueron momentos en que yo no podía comprender por qué se demoraba su marcha; incluso hubo ocasiones en que estábamos convencidos, tanto ella como yo, que era entonces. Se puso a prueba mucho de lo que yo había aprendido, enseñado y compartido con respecto a la oración; se puso a prueba qué tanto confío en la voluntad de Dios, aun cuando no la entienda. En múltiples ocasiones he compartido que cuando oramos, uno de los errores más grandes que podemos cometer es darle consejos o sugerencia a Dios o decirle qué es lo que tiene que hacer. Sin embargo, para ser muy sincero, el día de ayer entre las 11 y la 1 de la mañana yo mismo caí en el error de sugerirle a Dios y decirle: “Señor es que yo no entiendo ya qué estas esperando. ¿Por qué? Si está sufriendo tanto… Señor tiene hemorragias internas y problemas en el estómago… mira no puede caminar… mira la aflicción que le significa a ella verse así en su cuerpo… no Señor… ¿Cómo puede ser?... ¿Por qué no te la llevas?” Llegó un punto en que literalmente insistí a Dios para que se la llevara. Empecé a mirar mi reloj, viendo cómo avanzaba el segundero (tengo un reloj de manecillas y puedo verlo) y había momentos en que, por mi deseo exagerado que sucediera, idealizaba con que al llegar a un determinado número, sucediera y mi mamá partiera con el Señor. Pero llegaba el segundero a ese número y no pasaba nada; ya había hecho todas las oraciones, ya había hecho todas las bendiciones, mi mamá me había bendecido, ya había dicho “consumado es” y no sabía qué más podía faltar. Rev. 1 (Enero 2014) Página - 9 -
  10. 10. Reflexiones ante la agonía de mi mamá Memorial Tere Vilchis Arias Hasta que después de esas 2 horas luchando y luchando sin que pasara nada, llegó un momento en que pensé que tendría que hacer como Jacob, que luchó toda la noche con el ángel y le dijo que no le dejaría ir hasta que le bendijera. También me acordé del pasaje de la viuda pidiéndole al juez que le hiciera justicia y sólo porque le era molesta le concedió su petición. Recordé ese pasaje y dije: “Ah Señor si tú pusiste este ejemplo ¿Por qué a mí no me haces caso? ¡Tú siempre me escuchas!” Y ahí estaba yo, insistiendo y fantaseando con el segundo exacto en que su partida tendría lugar (que se me hacía casi celestial). Le había puesto algunas canciones de adoración a mi mamá y ella estaba adorando; luego le puse porciones de la Biblia y mi mamá, para mi sorpresa, las estaba diciendo de memoria; le daba gracias a Dios por el perdón de sus pecados… Y yo pensaba “ya no falta nada; este sería un momento glorioso”. Dios me enseñó en medio del dolor y sufrimiento Pero tras estas 2 horas de luchar llegó un momento en que el Señor me habló (y sé que fue Él porque conozco su voz cuando Él me habla) y me dijo: “¿Y qué te hace a ti pensar que yo lo voy a hacer en este momento; qué te hace pensar que yo tengo prisa en hacerlo?” Fue un momento de shock, en la que el Señor, de plano, me paró en alto y me dijo: “¿Por qué piensas que va a ser en este momento? ¿Por qué tiene que ser en este momento? ¿Por qué tiene que ser cuando tú consideras que es el mejor momento? ¿Qué acaso no confías que yo soy el dueño del tiempo y el dueño de todas las circunstancias, soy soberano y estoy en control? ¿Qué acaso no confías en esto?” Estas simples preguntas (y el Señor siempre me suele hablar a través de preguntas) hicieron que me detuviera en mis súplicas. Y una vez me detuve y vi que mi mamá también estaba luchando en el mismo sentido, vi cómo el Señor, con ese silbido apacible que le caracteriza, empezó a hablarme de rasgos de mi carácter y personalidad con los que yo aún tenía que luchar. Rev. 1 (Enero 2014) Página - 10 -
  11. 11. Reflexiones ante la agonía de mi mamá Memorial Tere Vilchis Arias Una de las áreas más débiles en mi carácter es la impaciencia, el siempre querer las cosas en el momento. Mi falta de paciencia al esperar en Dios y confiar en él me hizo dar cuenta ayer de cuánto me falta aún por aprender. En ese momento también reflexioné al ver que esta era la única oportunidad que yo tenía (desde hacía muchísimo tiempo) de pasar tiempo, sin ninguna prisa, con mi mamá. Recordé palabras de mi mamá, cuando había estado con ella en otras ocasiones, generalmente con mi mente en otra parte o pensando en otra cosa, o con prisa… en definitiva momentos en los que no me había detenido el tiempo suficiente para estar con ella, hablar con ella, pasar tiempo… y me di cuenta que si no se hubiera dado esta circunstancia (su enfermedad) difícilmente habría podido pasar un tiempo sin prisa, sin distracciones y verdaderamente sirviéndola. En ese momento empecé a agradecerle a Dios y pude decirle: “Señor ¿cuál es la prisa? Si hice todo este viaje, si viajé de un lado del mundo a otro para pasar un tiempo con mi mamá… ¿por qué estoy tan apresurado en que ya te la lleves?” Fue ahí cuando empecé a hacer un balance en mi corazón pensando si mi motivación y anhelo que el Señor se la llevara era puro y genuino (en el sentido que fuese lo mejor para ella) o a lo mejor había algún otro motivo que me estaba haciendo pensar que quizás sería más conveniente que marchara; quizás hubo momentos en que pensé que sería muy difícil para mis hermanos y para mí atenderla o ver el sufrimiento de ella y mis hermanos; ¿no sería que mi afán porque el Señor se la llevara era para aligerar esta “carga” (en vez de verlo como un privilegio”). ¿Respondía a otros motivos? Dios no tiene prisa y el Señor no hace las cosas con prisa, así que le dije a mi mama: “Mamá, creo que estamos muy acelerados e impacientes y mami, yo tengo un problema de impaciencia de muchos años y en parte siento también que esta característica de mi carácter, el ser impaciente, también tiene que ver con usted; siempre me ha dicho que yo soy muy “acelerino” pero también usted ha sido muy acelerada toda su vida; siempre hemos estado muy acelerados. Quizás este es el momento en que Dios quiere tratar con nosotros y pedirnos que seamos pacientes y hagamos las cosas con calma. ¿Acaso no me decía siempre que todo con calma, que no anduviera corriendo, que poco a poco? ¿Por qué no tenemos calma? Le entregamos nuestro tiempo al Señor y mejor dejamos que Él decida cuándo es el Rev. 1 (Enero 2014) Página - 11 -
  12. 12. Reflexiones ante la agonía de mi mamá Memorial Tere Vilchis Arias momento exacto, cuándo es el segundo perfecto. A fin de cuentas en el plano de Dios, en la eternidad, no existe el tiempo.” Vino a mi mente un pasaje del Apocalipsis cuando se nos habla del desenlace de la historia, de la redención y de todas las cosas y dice que: Apocalipsis 10:5-6 5 Y el ángel que vi en pie sobre el mar y sobre la tierra, levantó su mano al cielo, 6 y juró por el que vive por los siglos de los siglos, que creó el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el tiempo no sería más. Este pasaje vino a mi mente ayer, cuando yo veía cómo pasaban los segundos, minutos y horas y no llegaba la respuesta a nuestra oración; me di cuenta que Dios está en control del tiempo, y que el tiempo no será más y le pertenece a Él. Fue ahí donde me di cuenta que, en general, los dos recursos que más valoramos los seres humanos y en los que nos sentimos más afanados y preocupados al respecto son el económico y el tiempo. En mi caso, por lo menos en el área económica, Dios me ha dado bastantes lecciones para mostrarme que Él está en control. Creo que he avanzado bastante en esa área y he llegado a entender que el dinero le pertenece, y Él es el dueño del oro y la plata; que Él me sostiene y es mi proveedor; que no tengo nada de qué preocuparme y debo ser generoso. Creo que en esa área he ido superando las pruebas. Pero en el área del tiempo, definitivamente ayer me di cuenta que sigo estando “en pañales”. Espero que después de esta reflexión haya avanzado y madurado lo suficiente para pasar al menos a la etapa de la juventud, en cuanto a la confianza con respecto al tiempo. Quien me conoce de cerca sabe que suelo estar obsesionado por lograr muchas cosas y y metas; por hacer más estudios, grabar más cosas. Duermo muy poco en mi afán de hacer llegar a todo y ayer me di cuenta que esto no sólo me estaba afectando a mí, al no permitirme disfrutar de la vida, de cada minuto y momento; que no hay razón para ir acelerado intentando terminar todo pronto. Me di cuenta de hasta qué punto ha afectado a mi familia y mis hijos, en especial a mi primogénito Dani. Me di cuenta hasta qué punto le ha afectado mi obsesión por organizar el tiempo, ser eficientes con él. Algo que veo que se repite en él, porque yo era igual de chico, es que para él el tiempo no existe; de hecho ni Rev. 1 (Enero 2014) Página - 12 -
  13. 13. Reflexiones ante la agonía de mi mamá Memorial Tere Vilchis Arias siquiera le gusta llevar reloj; es la antítesis mía, que cada 5 minutos lo miro, pensando en los pendientes que tengo en mi agenda. En cambio me impresiona que mi hijo ni siquiera traiga reloj y le regaño diciéndoles cosas tales como: “¿Por qué no traes reloj?... ¿Qué no eres consciente el tiempo?... Mira, llegas tarde a la escuela… Es que Dani, para ti no existe el tiempo. Tú vives en la dimensión del espacio en que no existe tiempo.” Todo el día estoy encima de él por la cuestión del tiempo. Y ayer me di cuenta que esto es algo que precisamente ha dañado mucho mi relación con él. Incluso Albert (mi padre espiritual) me comentó esto. Por lo menos en Israel no me siento tan raro al respecto, pues todo el mundo vive así, con una aceleración impresionante. Un día Albert me dijo: “En Israel todo el mundo anda muy deprisa, incluso ustedes, que tienen muchas cosas que hacer.” Este comentario me dejó muy pensativo, pues Albert es alguien a quien aprecio mucho y de quien valoro mucho sus impresiones y consejos. Así que el Señor había estado tratando conmigo en esa área de mi obsesión y afán por el tiempo, pero ayer fue definitivo, cuando Dios me dijo: “Tienes que detenerte y vivir en la dimensión de lo que realmente importa. Tienes que dar más importancia a las personas que a las metas, las tareas… Cuando estás ante una necesidad con alguien olvídate del tiempo. ¿Qué necesita ahora tu mamá?” Dios me dio paz en medio de la prueba En ese momento la vi en la cama quejándose, al no poder mover las piernas. Y pensé que vaya privilegio y maravilla era poder estar sirviendo a mi mamá durante toda una noche sin ningún afán ni compromiso que hacer mañana. No tenía que levantarme para hacer nada. ¡Qué maravilla poder hacerlo! En ese momento empecé a agradecerle a Dios y literalmente se detuvo el tiempo para mí: empecé a hacerle un masaje en las piernas y en los brazos. ¡Y algo sobrenatural sucedió! De la 1 a las 4 de la mañana estuve 3 horas orando con ella con la calma que nunca recuerdo haber tenido en los últimos años con ella, acariciando Rev. 1 (Enero 2014) Página - 13 -
  14. 14. Reflexiones ante la agonía de mi mamá Memorial Tere Vilchis Arias sus manos y sus pies; de repente se transformó e incluso empezó a bromear, pues yo trataba de cerrarle los ojos (que estaban abiertos) y le decía: “Mami, descanse, cierre sus ojitos.” Y ella me respondía “¿Por qué quieres que los cierre? ¿No quieres que te vea? Yo quiero estarte viendo…” Así que le puse canciones, estuvimos cantamos juntos, estuvimos recitando la Escritura juntos… y el tiempo se detuvo y no fue más. En ese momento aprecié y valoré el regalo de la vida eterna, donde ya no habrá tiempo, ni citas, ni pendientes o tareas, pues todo estará consumado. Con mi mamá tuve un tiempo en que entré a esa dimensión de Dios donde lo único que importa es el prójimo y la necesidad de la persona. Ahí clamé y pedí: “Señor, ayúdame a que, cuando esté con una persona, sea su necesidad lo más importante; que no sean todos los pendientes, todas las tareas que tengo que hacer. Señor ayúdame a ser una persona más paciente; perdóname por mi impaciencia y mis prisas; por estar todo el tiempo obsesionado viendo el reloj; perdóname por presionar a mi hijo Dani, porque a veces a mi esposa le contesto con mucha precipitación y ella nota mi afán y mi ansiedad… Perdóname Señor… perdóname.” Mi compromiso ante Dios Así que escribí en mi diario eso y el siguiente compromiso delante de Dios: “Señor, a partir de hoy mi tiempo es tuyo; mi tiempo te pertenece. Ayúdame a ser como aquel que nunca tuvo prisa; como aquel que en tres años logró cosas tan extraordinarias que ninguno de los hombres ha logrado en décadas de vida, que no han logrado lo que nuestro Salvador pudo hacer en ese tiempo; ninguna persona lo ha logrado ni lo logrará. Él simplemente lo hizo porque sabía lo que tenía que hacer: sabía lo que era prioritario e importante. Jamás le vimos deprisa.” Rev. 1 (Enero 2014) Página - 14 -
  15. 15. Reflexiones ante la agonía de mi mamá Memorial Tere Vilchis Arias Dios está en control Así que al ver la mejoría impresionante por parte de mi mamá donde todo cambió. Hoy la dejé en la mañana: estaba transformada sin quejarse y dormidita como un bebé. Se acabó la desesperación y el clamor porque el Señor se la llevara. ¡Ya no hay más! Fue una completa convicción de que Dios está en control, es soberano y sabe cuál es el mejor momento; y si Él considera y nos tiene por dignos de alegrarle aún más el tiempo con ella, bendito sea su Nombre. La gran lección de esta experiencia A manera de conclusión lo que yo quiero hacer es animarte a disfrutar de tus hijos, tu esposa o esposo, tus papás… tus seres queridos. Si no recuerdas un momento en que has apagado el celular y te has quitado el reloj para pasar un tiempo con un familiar o amigo te aconsejo que lo hagas así. Que cuando pases un tiempo con alguien Dios nos ayude a considerar que ese es el momento más importante. Que las personas no se sientan afligidas y entristecidas cuando ven que el 80% de nuestra memoria RAM está en otra parte y no está con ellos. Que Dios nos ayude a que el tiempo se detenga cada vez que estamos con alguien que nos necesita. Que el tiempo se detenga “y no sea más” cuando podemos hacer cosas tan sencillas por alguien, como fue en el caso de mi mami un simple masaje en sus pies y en sus manos. ¡Fue de tanto valor para ella! Lo pude notar en sus ojos de gratitud al estar recibiendo algo tan simple. Cuánto necesitamos nosotros y nuestros seres queridos que el tiempo no sea más, que el tiempo se detenga y les abracemos y pasemos tiempo diciéndoles cuánto apreciamos estar con ellos. Que para nosotros el estar con cada uno de ellos sea lo más importante en cada momento. Oración de gratitud por la prueba Padre te doy gracias por esta experiencia; por esta vivencia que me permitiste tener. Te ruego que no permitas que la olvide. Te ruego que mi memoria, cuando todo haya pasado, olvide todo esto. Que sea también un legado y testimonio para mis hijos y mi familia. Te Rev. 1 (Enero 2014) Página - 15 -
  16. 16. Reflexiones ante la agonía de mi mamá Memorial Tere Vilchis Arias ruego por mi familia en la fe para que todo esto me pueda ayudar, Señor, a animar a muchos que han olvidado, que han dejado su primer amor y que han olvidado lo que realmente es importante; el mandamiento más importante que tú nos has dado: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Y eso implica olvidarnos de cualquier otra cosa cuando hay alguien que lo necesita. Te ruego por mi mami, te ruego que se haga tu voluntad en su vida y que nos concedas a sus seres queridos, a sus hijos, a sus sobrinos, a todos a los que ella ama y que la amamos, que nos ayudes a valorar y apreciar cada minuto que nos concedas con ella. Te lo ruego Padre, en el Nombre y por los méritos de Yeshua. AMÉN C. MEMORIAL TERE VILCHIS ARIAS Breve reseña biográfica Hoy, 7 de enero de 2014, por la mañana, me enteré de que finalmente nuestro Padre Celestial contestó a nuestra oración de liberar a mi mamá de varias semanas de dolor, sufrimiento e incomodidad al estar hospitalizada y partió para estar con el Señor ayer día 6 por la noche. Para mí fue una decisión muy difícil viajar a México (no sabía si hacerlo unas tres semanas atrás), pues no se sabía qué iba a pasar con ella. Así que tuve que tomar esta decisión: si ir para allá y estar con ella en esos momentos finales o si no pasaba nada y seguía adelante con vida por más tiempo, ir en otro momento. Sin embargo algo en mi interior me decía que probablemente fuera la última ocasión de ver a mi mamá y decidí viajar; estuve con ella y mis hermanos y fue la mejor decisión que haya podido tomar. Y hoy me doy cuenta que esta decisión no la tomé a solas sino que mi Padre Celestial me inspiró y me quiso dar un detalle de su amor y misericordia al permitirme pasar al lado de su cama literalmente los últimos días de su vida. Haber podido estar con ella, acariciarla, besarla y agradecerle personalmente todo lo que había hecho por mí ya se ha quedado en el fondo de mi corazón y será imborrable; esto ya nadie ni nada lo puede borrar ni quitar. Quiero dejar este testimonio para agradecerle a Dios por haberme permitido esta posibilidad y para fortalecer a mis hermanos y sobrinos para los que yo sé que mi mamá ejerció una influencia muy grande de cariño, amor y servicio por los demás. Ahora que no puedo estar con ellos abrazándoles y expresándoles cuanto les amo, les dejo este Rev. 1 (Enero 2014) Página - 16 -
  17. 17. Reflexiones ante la agonía de mi mamá Memorial Tere Vilchis Arias testimonio para que sepan que si decidí quedarme en Israel es porque quiero cumplir la oración y deseo de mi mamá: que yo no me distrajera en mi servicio para el Señor. Ustedes saben que a los pocos días de nacer yo en el hospital mi mamá clamó a Dios que me permitiera seguir viviendo con el fin de dedicarle mi vida al Señor. Mi mamá, literalmente, me consagró al Señor, aproximadamente hacia un 24 de diciembre. Y justamente en estas fechas, en que mi mamá me consagró para servir a aquel que me trajo a esta tierra de Israel, pude estar muchos años más tarde con ella y pude decirle que ahora me tocaba a mi estar orando por ella, para consagrarle su vida al Señor y rogarle que pronto la recogiera. Hoy se cumple nuestra oración para que dejara de sufrir y no hay palabras para expresar mi gratitud a aquel que lo hace todo perfecto en su tiempo. Bendito seas, Señor, por haberme concedido tener una mamá que me consagró desde pequeño y gracias a la cual estoy aquí, en Israel, la tierra de la promesa. Una tierra a la cual me Él permitió traerla hace algunos años cuando estuvo aquí mismo conmigo (en el monte de las bienaventuranzas). En la montaña donde Yeshua dio un mensaje a sus discípulos y a las multitudes y empezó a decirles cosas extraordinarias que han continuado y continuarán por los siglos de los siglos: Mateo 5:6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Mateo 5:3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos Hoy, al pensar, en todas estas enseñanzas que dejó Yeshua, me doy cuenta que mi mamá fue una cuerda de amor, que me reflejó el amor de Yeshua; y aún cuanto me alejé y no estaba muy cerca de los caminos de Dios, mi mamá no dejó de orar e interceder por mí. Así que, estando aquí, en el monte de las bienaventuranzas, quiero agradecerle a Dios por haberme concedido estar con mi mamá en sus últimos días. No estaría yo con esta paz y esta tranquilidad si no creyera con perfecta fe en lo que dicen las Escrituras que aunque mi mamá no va a volver a nosotros, nosotros iremos a ella, como dijo el rey David: 2º Samuel 12:23 Rev. 1 (Enero 2014) Página - 17 -
  18. 18. Reflexiones ante la agonía de mi mamá Memorial Tere Vilchis Arias Mas ahora que ha muerto, ¿para qué he de ayunar? ¿Podré yo hacerle volver? Yo voy a él, mas él no volverá a mí. Así que le agradezco con todo mi corazón a Dios que en un día como el 6 de enero de 2014 recogiera a mi mamá, siendo que este día fue siempre un día de mucha alegría y gozo, cuando mi mamá, con mucho gozo y alegría, se esmeraba mucho en hacernos felices. Cada 6 de enero, al haber crecido en una tradición de los reyes magos, mi mamá tomaba el lugar de los reyes magos y mis hermanos me comentan que hasta la llegaron a cachar (sorprender) todavía poniendo los juguetes y acomodándolos para todos nosotros. Quería tomar la función y mantener el sueño en mis hermanos cuando eran pequeños. Siempre recordaré el día 6 de enero como un día de mucha alegría, pues yo sí creía que eran los reyes magos. Incluso en una ocasión que alguien me dijo que era mi mamá, mi hermano Fer hizo toda una historia para que siguiera creyendo en ellos, poniendo “pruebas de las huellas de los camellos”. Mi mamá, con tal de mantener esa ilusión en sus hijos, y siempre desenado que fuésemos felices y deseando lo mejor para nosotros, nos hizo alegrarnos muchas veces en el 6 de enero. Ahora el Señor, su salvador y el que le dio vida y esperanza la alegrará a ella. Ahora le tocará a Él darle regalos, recibirla en su presencia y recompensar todos sus años de entrega por su familia. Bendito seas, Padre, por ese regalo de servicio y amor que tuviste hacia mi mamá. A vosotros, mis hermanos, mis palabras no serían suficientes para consolaros. Simplemente quisiera hacer una oración desde este monte que es, les aseguro, muy significativo para nuestra reunión con nuestra mamá y todos nuestros seres queridos algún día, muy pronto. Oración de gratitud por la vida de mi mamá Bendito seas Padre por tu misericordia, por haberme concedido una mamá como la que me concediste. Bendito seas por su corazón, por su servicio, por su anhelo de siempre servir a los demás. Bendito seas, Padre, porque me dejó un gran ejemplo de siempre estar pensando en los demás. No recuerdo nunca haberla visto sentada a la mesa, comiendo, y que alguien más la sirviera. A ella le costaba mucho trabajo sentarse a la mesa y que alguien más le sirviera. Siempre estaba parada, sirviéndonos a todos. Te ruego que ese Rev. 1 (Enero 2014) Página - 18 -
  19. 19. Reflexiones ante la agonía de mi mamá Memorial Tere Vilchis Arias legado que nos dio de servir y alegrar a los demás con sus comidas y detalles quede siempre entre nosotros. Y que cada uno de sus hijos y de sus nietos podamos ser una extensión de su servicio, humildad y cariño hacia todos los demás. De su corazón hospedador para recibir en su casa y tener su casa llena siempre y sirviéndoles a todos. Gracias Padre por tenerla en tu presencia. Gracias por darnos esta esperanza de que la muerte solamente es una mudanza de cuerpo, en que tú nos libras del sufrimiento, de la enfermedad, de la corrupción y del dolor de vivir en este cuerpo y nos mudas a un cuerpo glorioso que tú has preparado en los cielos y en el cual viviremos por la eternidad. Bendito seas Padre. Para ti es agradable la muerte de tus escogidos. Gracias por esta esperanza de vida y porque algún día estaremos una vez más todos juntos. Gracias por haber contestado la oración de mi mamá, de que mi vida te fuese útil. Aquí estoy yo, Señor, en esta montaña, para, ahora, seguir siendo un instrumento de tu voz, Yeshua, a millones de personas en todo el mundo, a todos aquellos que tú deseas traer de vuelta; principalmente a los de mi casa, a mis familiares y a todas las familias que son parte de la descendencia de Abraham. Bendito seas Padre, por este regalo. En el Nombre y por los méritos de Yeshua. AMEN. Rev. 1 (Enero 2014) Página - 19 -

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