Isabel II se convirtió en reina de España a los 3 años, tras la muerte de su padre Fernando VII. Esto dio inicio a la Primera Guerra Carlista (1833-1840) entre los partidarios de Isabel II (liberales) y los de su tío Carlos (carlistas), que defendían el absolutismo. Aunque los carlistas fueron derrotados, el conflicto continuó durante el siglo XIX. El reinado de Isabel II estuvo marcado por la inestabilidad política entre los partidos liberales y la influencia de los militares. En 1868