Carlos III aplicó las reformas del despotismo ilustrado en España entre 1759 y 1788, racionalizando y progresando el país sin cambiar el sistema. Promovió importantes reformas económicas como mejorar la agricultura a través de infraestructuras de riego y repoblar zonas, fomentar la industria eliminando monopolios gremiales y crear bancos e impulsar el comercio. También desarrolló la educación y valorizó el trabajo manual a través de decretos. Sin embargo, se enfrentó a la opos