El documento describe la España del siglo XVII como una época de crisis económica, social y política bajo el gobierno de los "Austrias Menores". Los reyes delegaban el poder en validos corruptos que gobernaban de forma autoritaria. El Conde-Duque de Olivares intentó reformas que provocaron revueltas, culminando en la secesión de Cataluña y Portugal en 1640 tras su propuesta de una "Unión de Armas" para financiar guerras.