Nadie quiere la basura de la capitalEl gobierno capitalino busca desesperadamente resolverel colapso urbano provocado por ...
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Desechos abandonados en Eje 1 Norte y Aztecas, en Tepito, el 24 de diciembre del añopasado. Foto: Iván Méndez/ Cuartoscuro...
capitalina), los funcionarios del gobierno de la ciudad repetían lo que Marcelo Ebrardrespondía a cada pregunta que se le ...
sindicato de limpia para que entregaran los desechos separados, y desarrolló una simplecampaña en escuelas sobre la Ley de...
Rebosantes, camiones recolectores de basura se dirigen hacia la estación de transferencia dela Delegación Cuauhtémoc a fin...
LOS PEPENADORESEl propio Ebrard reconoció que ahora el problema de la ciudad es dónde meter dos mil 600toneladas, situació...
“Nacimos en un tiradero de basura y así nos criamos todos, y así me mantengo: pasandopor varios tiraderos y tabiqueras, co...
La quema de CemexCementos Mexicanos (Cemex) realizó inversiones en 2011, como lo hizo también elGobierno del Distrito Fede...
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Bordo poniente

  1. 1. Nadie quiere la basura de la capitalEl gobierno capitalino busca desesperadamente resolverel colapso urbano provocado por el cierre del BordoPoniente y el amontonamiento de basura en la ciudad.“Todo se normalizará”, insiste. 2012-01-08 | Milenio semanal Enviar Nota ImprimirRecolección de basura abandonada en el centro de la Ciudad de México . Foto: ArturoBermúdezUna de las más grandes ciudades del mundo necesita tener su propio tiradero de basura,pues de lo contrario se generan caos, gastos y problemas, y quienes terminan pagando sonlos ciudadanos. Esto le pasó a la Ciudad de México, pues el 19 de diciembre el gobiernocapitalino cerró el Bordo Poniente y evidenció así su talón de Aquiles: la basura —su
  2. 2. recolección, separación y manejo— y su nuevo destino final, del que nadie quiereresponsabilizarse.Muchos de los más de nueve millones de capitalinos, que generan 12 mil 600 toneladas dedesechos orgánicos e inorgánicos al día, estuvieron a punto de salir a las calles a reclamarla acumulación de basura en la vía pública, que fue, a decir de Fernando Aboitiz, secretariode Obras y Servicios del Gobierno del Distrito Federal, “histórica”. Se percibió el colapsode la ciudad por el problema de los residuos: aparecieron montones de basura en las calles,en grandes avenidas y en las inmediaciones de monumentos representativos, como elHemiciclo a Juárez, y en zonas de gran tradición popular, como Tepito; incluso el 25 dediciembre —el día más crítico— se cerró el Eje 1 Norte por los desperdicios acumuladosdurante tres días.El grave problema que enfrenta el Distrito Federal (DF) por la acumulación de basura ensus calles y la falta de un sitio a donde trasladar finalmente los residuos, provocó molestiatambién entre los diputados y en la Comisión de Derechos Humanos del DF, sobre todo porla falta de previsión de la administración capitalina, que sabía bien de los riesgos sanitariosde quedarse sin el Bordo Poniente. Las autoridades aplazaron la clausura del tiradero de370 hectáreas hasta en tres ocasiones, y, según el documento final entregado a la Secretaríade Medio Ambiente y Recursos Naturales, se negociaba con autoridades del Estado deMéxico un nuevo sitio para depositar dos mil 600 toneladas de residuos que no se utilizaránni para composta ni para pepena.En 1994, los gobiernos federal y del Distrito Federal (GDF) acordaron la ampliación delplazo para suspender de manera definitiva la recepción de desechos hasta 2008, y despuésse extendió a 2010, con el argumento de que la Administración local no contaba con unprograma para el manejo de residuos.En 2010 se volvió a fijar una nueva fecha, y ya con un acuerdo firmado entre el gobiernofederal, representado por José Luis Luege Tamargo, director general de la ComisiónNacional del Agua (Conagua), y el titular del GDF, Marcelo Ebrard, se estableció comoplazo final el 31 de diciembre de 2011 para recibir desechos.
  3. 3. Desechos abandonados en Eje 1 Norte y Aztecas, en Tepito, el 24 de diciembre del añopasado. Foto: Iván Méndez/ CuartoscuroEl gobierno capitalino clausuró el Bordo Poniente el 19 de diciembre y, simultáneamente,se provocó un caos en la recolección de basura, situación que el propio Ebrard atribuyó aun desajuste logístico por parte de las delegaciones, que impidió a los camiones cumplircon sus rutas normales. Incluso dijo que se detectaron alrededor de mil puntos en los que sedepositaron desechos de manera clandestina.Los camiones recolectores de basura del DF, la mayoría en malas condiciones, no se dieronabasto para recoger y trasladar los desechos a las nuevas zonas destinadas para recibirlos.Las distancias obligaron a retrasar las labores de recolección, y en los centros detransferencia no hubo lugar para depositar la basura de las fiestas navideñas y de fin de año.El 25 de diciembre la espera para la descarga de contenedores fue de casi ocho horas. Parael tres de enero, el tiempo para vaciar un camión disminuyó a unas dos horas, pero aún nose regulariza el periodo normal promedio que se emplea para vaciar los transportes, que esde media hora.Ante la emergencia (que se agravaba porque pobladores cercanos a rellenos sanitarios delos estados de México, Morelos e incluso de Hidalgo impedían el traslado de la basura
  4. 4. capitalina), los funcionarios del gobierno de la ciudad repetían lo que Marcelo Ebrardrespondía a cada pregunta que se le hacía desde comienzos del 2012: “Toda se va anormalizar”.“El cierre del Bordo pudo haber sido el colapso de todo el sistema; eso no está ocurriendo,pero sí tenemos que normalizar la situación en estos días... Si no hubiéramos hecho todo loque se hizo antes, pues ahorita estaríamos en una crisis mayor o no se podría cerrar elBordo. Lo importante es que lo estamos cerrando; se cerró el Bordo, y espero que estasemana esto se normalice, eso es todo el esfuerzo que está haciendo el gobierno de laciudad”, se limitó a decir el jefe de Gobierno en una de las entrevistas realizadas tras asistira la toma de protesta del presidente del Tribunal Superior de Justicia del DF, Edgar ElíasAzar.Fernando Aboitiz, secretario de Obras y Servicios del GDF, durante el cierre del BordoPoniente el 19 de diciembre de 2011. Foto: Claudia GuadarramaPREVISIÓN SIN EFECTOEl gobierno capitalino aplicó diversas medidas antes de cerrar el relleno sanitario tratandode mitigar así el impacto, principalmente vía la reducción del número de toneladas deresiduos canalizadas al Bordo Poniente. También ofreció dinero a los miembros del
  5. 5. sindicato de limpia para que entregaran los desechos separados, y desarrolló una simplecampaña en escuelas sobre la Ley de Residuos Sólidos.Los resultados fueron prácticamente nulos. Entonces el GDF optó por invertir 200 millonesde pesos en maquinaria para su planta de composta, que sólo recibía 200 toneladas deresiduos por día. Esa inyección de recursos le dio un pequeño alivio, pues fue considerableel aumento de los desechos canalizados hacia la planta ubicada en el ala norte del BordoPoniente, que hoy recibe hasta dos mil 800 toneladas por día, las cuales ya no llegan al sitiode disposición final, pues se volvieron composta.Después, el secretario de Obras, Fernando Aboitiz, anunció que cerca de cuatro miltoneladas diarias de basura serían enviadas a hornos de Cementos Mexicanos (Cemex),para procesarla en energía para su consumo. El cinco de enero rectificó y comentó que apartir del 15 de enero canalizarán a la cementera 800 toneladas diarias. Por cada toneladade desechos con valor calórico —hule, plásticos, caucho o llantas—, se pagarán a Cemex140 pesos.El gobierno capitalino también cerró las entradas clandestinas al Bordo Poniente ydeterminó que unas tres mil 600 toneladas de desechos que provenían del Estado de Méxicocon cascajo y tiros clandestinos ya no llegaran.
  6. 6. Rebosantes, camiones recolectores de basura se dirigen hacia la estación de transferencia dela Delegación Cuauhtémoc a fines del año pasado. Foto: Enrique Ordóñez/ CuartoscuroOPOSICIÓN DE POBLADORESLos desechos restantes que se destinaban al relleno sanitario fueron el problema. Elgobierno no tenía un sitio de disposición final, por lo que tuvo que acordar con el gobiernoy empresarios del Estado de México que le permitieran llevar toneladas de basura a rellenosparticulares de Xonacatlán, Cuautitlán e Ixtapaluca, en ese estado, y al de Cuautla, enMorelos.Así lo hizo durante 10 días, hasta que vecinos de Ixtapaluca se opusieron y cerraron lacarretera federal México-Puebla, lo que obligó al gobierno a utilizar sólo los rellenos deXonacatlán y Cuautitlán. A cada uno de ellos envía mil 500 toneladas de desechos, ademásde que tuvo que improvisar en el Bordo Poniente una plancha de tiro donde “guarda” 800toneladas de desechos por día.El cinco de enero se anunció que a partir del 15 de mismo mes se enviarán tres miltoneladas diarias al relleno conocido como Mina El Milagro, en Ixtapaluca, Estado deMéxico, un recorrido de 41 kilómetros por la autopista México-Puebla.El alcalde de Ixtapaluca, Humberto Navarro, había dicho un día antes que abrirá un nuevoproceso de revisión de los rellenos sanitarios privados La Cañada y El Milagro, puescuentan con permisos otorgados en 2009, cuando la administración era perredista, y hoyoperan con amparo.Paralelamente, en Ecatepec, el director de Seguridad Pública Municipal, Carlos Lara,anunció un dispositivo especial para evitar que los camiones de basura procedentes del DFse acercaran a la zona para tirar los desechos en Chiconautla.“No es una ocurrencia ver en dónde tiramos (desechos); se ha trabajado y platicado durantemeses. El tema de haber utilizado y mantener distintos puntos era para poder soportar latransición del sistema, pero hay una coordinación perfecta con el Estado de México en esamateria”, expuso Aboitiz.
  7. 7. LOS PEPENADORESEl propio Ebrard reconoció que ahora el problema de la ciudad es dónde meter dos mil 600toneladas, situación por la que el gobierno decidió continuar con el proceso de separaciónde residuos y mantener la pepena en las tres plantas conocidas: Bordo Poniente, SantaCatarina y San Juan de Aragón.Ahí, cuatro mil 500 personas trabajan sin un salario estipulado por el GDF, pero vendencerca de 10 por ciento de los desechos que logran recuperar como material de reciclaje. Laplanta de selección del Bordo es controlada por Pablo Téllez, quien encabeza una de lasorganizaciones agrupadas en el Frente Único de Pepenadores.Téllez comentó a M Semanal que el negocio de la basura lo iniciaron su papás, cuando en1930 llegaron del municipio de Zaragoza, en Hidalgo, a la colonia Pensil, en la MiguelHidalgo.
  8. 8. “Nacimos en un tiradero de basura y así nos criamos todos, y así me mantengo: pasandopor varios tiraderos y tabiqueras, como en el Pedregal, o en la Magdalena Mixhuca en1946, o en 1953 en Santa Cruz o en 1958 en Santa Fe”, recordó a sus 74 años.Dijo que el 18 de julio de 1994 el entonces presidente Carlos Salinas le entregó laconstancia para controlar la planta de selección ubicada en el Bordo Poniente. Ese díaSalinas también entregó a José Flores la planta ubicada en San Juan de Aragón —ahora lacontrola Luis Rojas—, y a Guillermina de la Torre y sus hijos Norma y CuauhtémocGutiérrez de la Torre el control de Santa Catarina.Comentó que no estudió ni la primaria, que lleva 40 años de trabajar con la basura y quegracias a esa actividad muchos hijos de pepenadores han logrado obtener estudios. “Desdeque mis padres trabajaban en esto, no se les pagaba a los pepenadotes, pero nos daban labasura para trabajar, y eso era lo importante; ahora, y esperamos que así sea, que nos dejenvivir y trabajar en la basura”.De acuerdo con el líder, el 19 de diciembre pasado el secretario de Obras y Servicios,Fernando Aboitiz, se comprometió a que los pepenadores no desaparecerían; pero Téllezcomenta que no han recibido ningún papel u oficio donde se confirme esa declaración.Sus seis hijos han salido adelante con la pepena de basura; ellos, al igual que otraspersonas, se forman sobre bandas mecánicas de la planta para separar materiales destinadosa la venta al mayoreo.Como otros trabajadores de la basura, Téllez espera que el gobierno les siga enviando losresiduos para separarlos y poder seguir dando trabajo a familias enteras. “Me comprometoante usted, don Pablo, a mantener la fuente de empleo de mil 500 familias”, le manifestóAboitiz durante el cierre del Bordo Poniente.Para los pepenadotes la basura no es un problema, sino un beneficio; pero para el gobiernose ha convertido en su talón de Aquiles.
  9. 9. La quema de CemexCementos Mexicanos (Cemex) realizó inversiones en 2011, como lo hizo también elGobierno del Distrito Federal, para realizar operaciones de coprocesamiento de desechos.Desde comienzos de 2011 el gobierno de Marcelo Ebrard invirtió en una planta detratamiento, separación, formulación y compactación de los materiales que ya no puedenser aprovechados mediante reciclaje.Cemex ya recibe este tipo de material, pero no se ha llegado a la meta de cuatro miltoneladas por día. Todo será progresivo para asegurar “la calidad de los procesos”, informóla cementera.Por el acuerdo alcanzado con el gobierno capitalino, la empresa proporcionael servicio integral de transporte y coprocesamiento desde la planta de San Juan de Aragónhasta las principales plantas de la zona centro (Tepeaca y Huichapan), que ya fueronadecuadas para este fin mediante inversiones de capital realizadas desde inicios de 2011.El gobierno paga 140 pesos por tonelada, tarifa que cubre el costo del flete y la supervisiónde la calidad. “El material que recibimos pasa por un sistema de separación y formulación
  10. 10. para estar libre de residuos orgánicos y materiales que se reciclan directamente. Esta tarifaproporciona ahorros al Distrito Federal y alarga la vida de los rellenos sanitarios”.La opción de coprocesamiento es la más amigable para el medio ambiente, para losmateriales no orgánicos que ya no puedan ser valorizados, tal y como lo promueve laOrganización de las Naciones Unidas a través del Protocolo de Kioto, la Convención deBasilea (firmada por más de 100 naciones) y el Consejo Mundial para el DesarrolloSustentable (WBCSD, por sus siglas en inglés), principalmente. (Redacción M Semanal)Ilich Valdezhttp://www.msemanal.com/node/5119

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