El documento presenta varias vías racionales para demostrar la existencia de Dios, incluyendo los argumentos del movimiento, la causalidad, la contingencia y la perfección. También argumenta que el espíritu humano, con su búsqueda de la verdad, la belleza y la felicidad, conduce naturalmente al reconocimiento de Dios. Finalmente, discute que la religión natural y la religión revelada son medios para conocer a Dios, y que el desarrollo de las virtudes humanas facilita este conocimiento.