Este documento discute los desafíos y perspectivas de la comunicación para la evangelización en América Latina. Presenta los cambios en la sociedad actual y sus consecuencias, incluyendo la pérdida de valores y la fragmentación. Argumenta que la Iglesia debe formar un tipo de hombre integral equipado espiritual y éticamente para transformar la realidad a través de una nueva evangelización basada en la comunicación como camino para la comunión.