El 11 de septiembre de 2001, cuatro aviones fueron secuestrados por miembros de Al-Qaeda, resultando en el impacto de dos aviones en las Torres Gemelas y uno en el Pentágono, con un cuarto avión estrellándose en Pensilvania. Los ataques fueron parte de una fatwa contra Estados Unidos por su intervención en el Medio Oriente y su apoyo a Israel. La respuesta de EE.UU. fue la invasión de Afganistán y más tarde de Irak, generando repercusiones económicas y sociales significativas, así como manifestaciones en contra de la guerra en varios países.