El documento aborda el proceso de integración y adaptación de un menor adoptado en una nueva familia y país, destacando los desafíos emocionales y culturales que enfrentará. Se enfatiza la importancia del vínculo afectivo entre padres e hijos, así como la necesidad de entender la historia previa del niño para facilitar su adaptación. Además, se describen los pasos legales y administrativos que deben seguir los adoptantes tras el regreso a su país, incluyendo la escolarización del menor y la realización de informes de seguimiento.