La batalla de Guadalete en 711 resultó en una victoria musulmana que les permitió conquistar la península ibérica y establecer el Emirato de Al-Ándalus. Este primer periodo de dominio musulmán dependía del Califato de Damasco hasta 756 cuando se estableció un emirato independiente en Córdoba. En 929 se fundó el Califato de Córdoba que marcó el apogeo del poder musulmán en la región hasta su fragmentación en 1031 que dio paso a la Reconquista cristiana.