El documento presenta los 14 principios de William Edward Deming, que se centran en la mejora continua y la reducción de la variabilidad para aumentar la calidad en los procesos de producción. Se enfatiza la importancia del liderazgo, la capacitación, y la eliminación de barreras y miedos en el entorno laboral. Además, se aboga por adoptar una filosofía organizacional y despojarse de prácticas obsoletas que afectan la calidad y la motivación del personal.