Este documento analiza cuantitativamente el esfuerzo que requiere un sistema de evaluación continua por parte del profesorado y lo compara con los resultados obtenidos por los estudiantes. Se estudió una asignatura de primer año de ingeniería informática donde se implementó la evaluación continua reforzada con exámenes periódicos. Los resultados mostraron que aunque los estudiantes mejoraron su rendimiento hasta en un 10%, el esfuerzo adicional del profesorado fue desproporcionado, llegando a duplicar su carga de trabajo.