Los tejidos conjuntivos están formados por células mesenquimáticas inmersas en una matriz extracelular. Estas células incluyen fibroblastos, condroblastos, osteoblastos y lipoblastos, los cuales producen la matriz específica de cada tejido. La matriz extracelular varía en su composición de fibras colágenas, elásticas y sustancia fundamental según el tejido, lo que determina sus propiedades mecánicas.