La energía es la capacidad de realizar trabajos y se manifiesta a través de diversas formas como la energía mecánica, térmica y nuclear. Su conservación implica que no se puede crear ni destruir, solo transformar, siendo el sol la fuente primaria que impulsa todos los procesos vitales en la Tierra. La interacción de partículas y átomos genera fenómenos como la luz, el magnetismo y la electricidad, fundamentales para el equilibrio del universo y el desarrollo tecnológico.