El documento resume que: 1) la estabilidad laboral reforzada para mujeres embarazadas se aplica si el empleador despide a la trabajadora sabiendo que está embarazada, 2) si la trabajadora renunció voluntariamente antes de que el empleador supiera de su embarazo, no se aplica la estabilidad laboral reforzada, y 3) la trabajadora aún tendría derecho a los beneficios de seguridad social relacionados con el embarazo y la maternidad.