La tecnología se define como un conjunto de conocimientos y técnicas que permiten al ser humano adaptar su entorno para satisfacer necesidades. En el ámbito educativo, la tecnología se utiliza para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje, transformando el rol del docente en un facilitador y orientador, en lugar de ser la única fuente de conocimiento. Las tecnologías de información y comunicación (TIC) juegan un papel crucial en la modernización de métodos educativos, promoviendo la reflexión y la aplicación del conocimiento en diferentes contextos.