El documento presenta un proyecto educativo para la educación infantil centrado en el conocimiento del entorno y la diversidad cultural, fomentando competencias como el respeto, la colaboración y la expresión oral. Incluye objetivos de aprendizaje y actividades prácticas, como la creación de un mapa del mundo y la elaboración de recuerdos culturales de diferentes países, para promover la participación activa de los alumnos. El enfoque metodológico busca adaptarse a las necesidades individuales de cada niño y se llevarán a cabo evaluaciones continuas para monitorear el progreso.