La adopción, como institución jurídica, establece un vínculo civil entre personas sin lazos sanguíneos y ha evolucionado desde su regulación en civilizaciones antiguas como los babilonios y romanos hasta las leyes actuales en México. A través de la adopción, una persona asume legalmente el papel de padre o madre, otorgando derechos y responsabilidades, mientras que el adoptado conserva vínculos con su familia biológica. La adopción puede ser plena o simple, y está sujeta a requisitos y procedimientos específicos, incluyendo la revocación bajo ciertas condiciones.