El documento describe los dos idiomas principales en que fue escrito el Tanaj: hebreo y arameo. Explica que el arameo se convirtió en el idioma más importante en Israel y otras regiones después de la conquista de Jerusalén por los babilonios. También afirma que los escritos de los primeros discípulos fueron originalmente escritos en hebreo, aunque solo existen copias en griego debido a la quema de documentos hebreos ordenada por la iglesia romana.