Los contratos informáticos pueden referirse a bienes como hardware o software, o a servicios informáticos como mantenimiento. Existen diferentes tipos de contratos informáticos según el objeto del contrato o el negocio jurídico, como contratos de venta, arrendamiento, alquiler, o mantenimiento. Las partes de un contrato informático incluyen los contratantes, la parte expositiva, cláusulas y anexos.