El documento presenta reflexiones sobre cómo sería una clase en el año 2020 con estudiantes en la era de la tecnología. Propone que los maestros deberán dominar las nuevas metodologías y herramientas tecnológicas, pero que la creatividad y actitud del maestro seguirán siendo fundamentales para enseñar valores y hábitos de trabajo a los estudiantes. Las nuevas tecnologías permitirán enseñar de manera más eficiente y adaptada a cada estudiante mediante simulaciones y estilos de aprendizaje innovadores