Una alimentación saludable proporciona todos los nutrientes esenciales como proteínas, hidratos de carbono, lípidos, vitaminas, minerales y agua. Esto previene enfermedades crónicas como la obesidad, hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Los alimentos se dividen en grupos como cereales, lácteos, carnes y huevos que son fuentes de proteínas, y aceites, frutas secas y semillas que son fuentes de energía y vitamina E.