El documento describe varias alternativas para el manejo de la fertilidad del suelo en ecosistemas agropecuarios, incluyendo el uso de estiércoles, compost y humus de lombriz como abonos orgánicos. También discute el uso de microorganismos benéficos, biofertilizantes y bioestimuladores, así como abonos verdes. Se concluye que se requiere un manejo integrado del suelo para potenciar su capacidad productiva de forma sostenible.